Foto: Martín Gorostiola

La protesta a través del rock: el mensaje de la Banda Bostik

Por Mario Zárate

El domingo 8 de marzo fue un día histórico, decenas de miles de voces femeninas rugieron con una fuerza descomunal y sin precedente, su presencia se desbordó y paralizó algunas de las principales calles de esta capital y cientos de ciudades de México y el mundo.

La protesta duró horas, donde miles de niñas, adolescentes, madres, esposas, hijas, hermanas y mujeres empoderadas se unieron para demostrar que su voz está por encima de todo y para dejar en claro que nunca más se quedarán calladas ante la ola de violencia en su contra, esa que la sociedad ha permitido y fomentado aunque no se quiera reconocer, pero que existe y que muy
pronto caerá ante el poder de la lucha feminista.

Les cuento esto porque ese domingo casi a las 6 de la tarde me enfilaba al Teatro Metropólitan, donde la legendaria Banda Bostik se presentaría por primera vez después de más de 35 años de trayectoria musical, sin duda un hecho histórico en la historia del rock nacional.

¿Por qué mezcla la protesta feminista con la música? Es simple, la historia de la Banda Bostik se caracteriza por su lucha contra la discriminación, el estigmatismo y sobre todo contra el abuso de poder y el miedo.

En punto de las 18:30 horas, el público vio aparecer a los músicos de la banda, entre los que resaltó la figura del “Jefe Guadaña”, quién tiene lesionada una pierna que lo obligó a postrarse en un colorido sillón a manera de trono, recordando un poco lo sucedido con Dave Grohl y Axel Rose cuando sufrieron un accidente pero que no les impidió complacer sus fans.

Sin perder el tiempo las rolas empezaron a sonar, era sabido que tocarían canciones de todos sus discos aunque le dieron preferencia a las de “Trascendencia”, su nuevo material discográfico.

Como ya nos había adelantado “Lalo Blues” en una entrevista previa, el espectáculo abarcaría todas las épocas de la banda y contaría con grandes sorpresas, algo que cumplieron totalmente.

David Lerma o mejor conocido como “El Guadaña” dio la bienvenida a todos los fans, quienes no dejaban de gritarle “ya ponte a cantar pinche borracho”, situación que no impedía que dejará de interactuar con ellos y dar un mensaje muy claro en contra del acoso contra las mujeres.

“No importa que sea su familiar, papá, hermano o tío; demándenlo al hijo de la chingada, repórtenlo, acúsenlo. Banda bienvenidos, este es su grupo, su banda Bostik”. Esas fueron sus palabras solo para dar paso a rolas como “Que fácil”, “La rola de Jhony”, “Trascendencia” y “Dolor de madre” junto a Los Dandys, otra legendaria banda que engalanó el escenario con su elegancia.

Después de estos primeros invitados las emociones volvieron a crecer cuando Gonzalo “Gons” Olvera de Interpuesto, subió al lado del vocalista para interpretar “Déjala ser”, uno de los grandes éxitos de la banda. Con esta rola, “El Guadaña” recalcó el discurso de lucha y subversión que tienen las mujeres como estandarte.

El ambiente se tornó de fiesta cuando las filas y pasillos del Metropólitan se convirtieron en una pista de baile improvisada, donde mujeres, hombres, niñas y niños se unieron para demostrar una vez más que se puede salir del barrio pero el nunca sale de nosotros.

Las cerveza que hacía efecto en los asistentes se potencializó cuando el oriundo de Aguascalientes, Armando Palomas subió para cantar “La calle y yo”, un reunión que tomó por sorpresa y que fue aplaudida por “Lalo Blues”, quien es un gran amigo del cantautor.

Después de este momento, todo fue fiesta. Los fans se volvieron locos cuando creyeron que el famoso frontman del TRI, Alex Lora estaba en la casa pero sólo fue un deseo ya que el siguiente invitado de la noche era nada más ni nada menos que Luis Álvarez, quien no reparo en agradecer a la banda por la gran oportunidad que le dieron hace casi 25 años, cuando los apadrinaron para
iniciar su exitosa carrera.

“Llamarada de petate” y “Dolor de Madre” (tema que se repitió a petición del líder de Liran’ Roll), fueron suficientes para convertir el espectáculo en una verdadera fiesta.

Sin dejar de lado la protesta y el reclamo de cómo las autoridades siempre han marginado y discriminado a las bandas de rock urbano, “El Guadaña” nos recetó “Tlatelolco”, uno de los mayores clásicos de la banda y un himno de la escena nacional de la lucha contra el poder y la represión del estado.

Ya hacía el final del concierto y a petición explicita de los fans, se oyó “Exceso de drogas” para inmediatamente dar paso al último invitado de lujo de la noche. Dr. Shenka, líder de Panteón Rococó dio un emotivo discurso de cómo hace 30 años acudió a su primer concierto de rock en Tlatelolco y que ahora era un honor estar en el mismo escenario que esa misma banda que conoció hace décadas.

Con estas palabras fuimos deleitados con “Viajero”, un homenaje a los incansables mojados que cruzan hacia el país del norte en busca de una vida mejor para ellos y sus familias.

El concierto concluyó después de más de tres horas de música, una dosis de realidad, protesta y apoyo se hicieron presentes por primera vez en el Teatro Metropólitan.

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