Poco se puede decir cuando un evento como éste decide darlo todo para beneplácito del público.

Ante 10 mil seguidores que colmaron la pista del Palacio de los Deportes, el concepto Patrick Miller brilló una vez más en la que quizá haya sido la mejor producción que haya montado nunca, con una autoridad y hegemonía que han quedado confirmadas gracias a la impresionante máquina sonora de sueños y nostalgia retro.

 

Las torres de luces y robots desfilando por doquier se convirtieron en la catedral de los anhelos de una generación que, pese a los años, sigue resistiendo gracias a su convicción por el sonido high energy que fue realzada con la participación de los invitados internacionales que desfilaron sin reparo, descargando sus mejores éxitos en una fiesta interminable.

Cynthia Johnson, Vanelle, Paul Parker, Interactive y Michael Fortunati fueron algunas de las figuras que desfilaron por el escenario del domo de cobre, testigos vivos de ésa devoción irrenunciable hacia Patrick Miller de parte de ésos fieles “patricios” –como se les llama a sus seguidores- que con todo y sus familias comenzaron desde muy temprano a abarrotar la plancha del Palacio de los Deportes, que así se convirtió por una noche en una enorme pista de baile que rememoró el soundtrack de la vida de todos los asistentes.

 

 

Desde el inicio, los círculos de baile no se hicieron esperar al tiempo que se organizaban batallas de parejas con la única intención de pasar la mejor de las noches.

Los actos en vivo fueron obra de Vanelle, Linda Jo Rizzo, Paul Parker, Cinthia Jhonson, Michael Fortunatti y finalmente Interactive, quienes hicieron suyo el escenario para coronar a la estrella de la noche Patrick Miller, que ha subsistido exitosamente al tiempo y a tres generaciones que le siguen respondiendo como desde el primer día.

Ícono y sinónimo de High Energy, Patrick Miller ha dado un paso más hacia el olimpo de los conceptos musicales en México y su festival se ha convertido ya en una tradición esperada por sus fans que han seguido su génesis en el marco de una vivencia más que se suman a su álbum de recuerdos gloriosos, con una noche más reventando el Palacio de los Deportes.