Reflexión sobre la desolación y la migración debido a la violencia en Los Caminantes.

Un lugar que no tiene ya nada que ofrecer a sus habitantes, envuelto en el exceso y la injusticia es donde surge Los caminantes, una obra bajo la autoría y dirección de Verónica Musalem, quien cumplió 26 años de trayectoria artística como dramaturga, más de 30 como mujer de teatro y con ello regresa como directora escénica, al origen para realizar una reflexión sobre los lugares en absoluta desolación debido a la violencia que obliga a la población a migrar por sobrevivencia.

En Los caminantes, se busca hacer visible esta problemática y cuestionar el por qué está sucediendo toda esta descomposición social que lleva al límite al ser humano para después emprender la huida del lugar sin un rumbo, sin tranquilidad y dejando su morada en abandono.

La puesta en escena, en palabras de Lydia Margules es “una traducción de los universos interiores de los personajes, mismos que se encuentran en el límite de sus propios trayectos de vida. Universos oníricos, donde se hace presente la magia, conforman un mundo misterioso construido en la frontera de lo finito”.

La historia se desarrolla en un mundo devastado por la violencia, donde los caminos están llenos de delincuentes y México colapsa. Dos indígenas salen a cazar un venado, uno de ellos, Román, es mordido por un alacrán y entra en delirio, cree que viene otra nueva “conquista” y preparan las armas para el combate. Su compañero Ernesto, le sigue el juego.

Los caminantes, una obra violenta y a la vez llena de magia, donde la naturaleza es un personaje más que enloquece y cuestiona las creencias del resto de los protagonistas, se llevará a cabo del 14 de octubre al 10 de diciembre todos los lunes y martes a las 20:00 horas, excepto 18 de noviembre, en el Sótano del Teatro Julio Castillo, del Centro Cultural del Bosque con un costo de $150 entrada general. Cupo limitado.